Panorama crítico del rubro ovino
El sector ovino uruguayo enfrenta su momento más crítico en décadas. Según datos preliminares del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) a junio de 2025, el inventario nacional alcanza apenas 4,7 millones de cabezas, representando una caída del 11,5% interanual. Esta cifra contrasta dramáticamente con los casi 26 millones de ovinos que pastaban en los campos uruguayos a principios de la década de 1990, antes del colapso de los precios internacionales de la lana.
Reconfiguración productiva y territorial
La distribución geográfica del rubro muestra marcadas diferencias regionales. En el norte del país, específicamente en Salto, Artigas y Paysandú, 3.700 productores concentran el 49,7% del total de animales, con sistemas extensivos orientados principalmente a la producción lanera. En contraste, el sur del país evidencia un crecimiento de pequeños productores con enfoque carnicero, lo que explica el incremento del 0,7% en el número de tenedores de ovinos, que alcanza los 21.797 productores.
Transformación del modelo productivo
La drástica reducción del sector lanero tradicional ha sido compensada por el crecimiento de la carne ovina. El SUL impulsó desde mediados de los años 90 la creación del «cordero pesado», un producto específico que pesa entre 34 y 50 kilos al faenamiento, destinado a mercados de alto valor. En 2024, las exportaciones ovinas totalizaron 226 millones de dólares, donde la lana representó 158 millones y la carne 66 millones, equivalente a un tercio del total.
Desafíos estructurales y sanitarios
La competencia por el recurso tierra emerge como el principal desafío. Según el censo agropecuario de 2024, la producción ovina ocupa apenas el 1,6% de la superficie agropecuaria nacional, frente al 5% registrado en 2011. Esta reducción territorial responde a la expansión de la agricultura y forestación. Paralelamente, problemas sanitarios como la bichera y los parásitos generan altas mortalidades y demandan significativa mano de obra para su control.
Oportunidades y perspectivas
Pese al contexto adverso, existen señales positivas. Los precios internacionales de la lana mostraron una recuperación significativa en septiembre de 2024, generando estímulo entre los productores. Uruguay mantiene su posición entre los principales exportadores mundiales de lana, con producción anual de aproximadamente 21 millones de kilos. La mejora en la calidad de la fibra, con reducción del micronaje promedio, y las gestiones para abrir nuevos mercados de carne con hueso representan oportunidades concretas para la reactivación del sector.
Fuente original: ladiaria.com.uy (publicado el 9 de noviembre de 2025)
Foto: Qamma Farm en Unsplash

