Transformación silenciosa en el campo uruguayo
La inteligencia artificial está redefiniendo los paradigmas productivos del sector agropecuario uruguayo mediante la integración de imágenes satelitales, sensores y algoritmos de aprendizaje automático. Durante más de una década, Uruguay ha desarrollado proyectos pioneros que combinan estas tecnologías para optimizar la producción, proteger los suelos y maximizar la eficiencia hídrica, posicionándose como referente regional en agricultura digital.
Potencial económico y productivo
Según expertos y empresarios del sector, existe un «potencial muy fuerte» para impulsar el crecimiento económico mediante la aplicación de IA en el agro. Javier Baliosian, director del Instituto de Computación de la Facultad de Ingeniería de la Udelar, afirma que «hay un amplio margen para generar un salto de productividad si se apuesta a la innovación», aunque advierte que este desarrollo depende críticamente de la inversión en ciencia y tecnología que realice el país.
Aplicaciones concretas en producción
Digital Sense, empresa uruguaya especializada en IA, ha desarrollado sistemas que analizan imágenes satelitales para detectar zonas homogéneas dentro de las chacras, permitiendo diseñar mapas de aplicación variable de fertilizantes y semillas según las condiciones específicas del suelo. Esta automatización ha demostrado maximizar rendimientos, reducir costos operativos y minimizar el impacto ambiental. Uno de sus proyectos más relevantes, desarrollado para el MGAP, gestiona los planes de uso agrícola validando su sentido agronómico y realizando seguimiento satelital para verificar su cumplimiento.
Innovación en gestión hídrica y forestación
La empresa también ha implementado sistemas de balance hídrico para la Asociación de Regadores Unidos del Uruguay, aplicando modelos de la FAO que utilizan datos climáticos, edáficos y de vegetación para determinar cuándo y cuánta agua aplicar. En el sector forestal, han desarrollado soluciones que integran cámaras en tractores para detectar automáticamente eucaliptos jóvenes y activar riego individual, reduciendo significativamente el consumo de combustible y la fatiga del operario.
Impacto directo para productores
Para los productores uruguayos, estas tecnologías representan oportunidades concretas de mejora en eficiencia y rentabilidad. La teledetección de cultivos y el análisis de datos en tiempo real permiten optimizar decisiones productivas críticas. Sin embargo, Baliosian señala que «estas herramientas implican una inversión económica que muchos productores, sobre todo los pequeños, no pueden afrontar», destacando una brecha de acceso que requiere atención específica.
Seguros agrícolas y gestión de riesgos
Smartway está desarrollando seguros de rendimiento agrícola vinculados a riesgos climáticos utilizando IA y observación satelital para generar mapas de rendimiento a nivel nacional. José García, director de la empresa, explica que «sería inviable peritar cada una de las chacras del país sin tecnología: son un millón y medio de hectáreas». Esta aproximación permitiría diseñar un sistema de seguro agrícola nacional que incluya a pequeños productores tradicionalmente excluidos de coberturas multirriesgo.
Desafíos estructurales y perspectivas
Los especialistas coinciden en que Uruguay enfrenta limitaciones de escala y formación técnica. Preciozzi de Digital Sense señala que «un proyecto de este tipo puede costar cientos de miles de dólares», mientras que Baliosian subraya la «falta de formación avanzada en aspectos sofisticados de inteligencia artificial aplicada a la agricultura digital». Superar estas barreras requiere de políticas públicas específicas y mayor colaboración entre el sector productivo y la academia.
Fuente original: ladiaria.com.uy (publicado el 10 de noviembre de 2025)
Foto: Angel Arcalle en Unsplash

