Un marco definido para tres años
El Ministerio de Comercio de la República Popular China ha concluido su investigación de salvaguarda sobre las importaciones de carne bovina, estableciendo un régimen temporal que regirá el acceso al mercado hasta el 31 de diciembre de 2028. El proceso, iniciado a solicitud de representantes ganaderos chinos en diciembre de 2024, analizó el impacto de las importaciones en la cadena cárnica doméstica, con el objetivo declarado de mantener un entorno de mercado estable. Durante todo 2025, el estudio involucró a 60 partes interesadas, tanto locales como internacionales, en un procedimiento de múltiples etapas.
La cuota uruguaya y su contexto exportador
Para Uruguay, el resultado concreto es una cuotaparte asignada de 324.000 toneladas anuales de carne bovina (congelada y enfriada, con y sin hueso). Esta cifra se enmarca dentro de una cuota global inicial de 2.68 millones de toneladas, que crecerá un 2% cada año, y que se divide entre seis países con «interés sustancial»: Argentina, Australia, Brasil, Estados Unidos, Nueva Zelanda y Uruguay. Un séptimo tramo queda para el resto de los exportadores.
El volumen asignado a Uruguay es significativo al compararlo con el flujo comercial reciente. En 2025, las exportaciones uruguayas de los cortes elegibles a China se proyectan en aproximadamente 200.000 toneladas, muy por debajo del máximo histórico de 350.000 toneladas alcanzado en 2021 y 2022. Esto significa que la cuota otorgada supera holgadamente el nivel exportador actual, permitiendo un crecimiento sustancial de los envíos sin incurrir en aranceles adicionales.
Impacto directo para los productores y frigoríficos
La resolución tiene implicaciones prácticas inmediatas para la cadena cárnica uruguaya. En primer lugar, proporciona certidumbre y previsibilidad para los próximos tres años, un elemento crucial para la planificación de la producción y la comercialización. Los embarques que se realicen dentro del límite de la cuota no pagarán el arancel extracuota, que se fija en un 55% incremental para la carne que ingrese a China fuera de este mecanismo.
Para los productores, este escenario es favorable. La cuota es amplia y deja un margen considerable para incrementar las ventas al principal mercado de la carne uruguaya. La posibilidad de exportar hasta 324.000 toneladas sin sobrecostos arancelarios consolida la competitividad de la carne nacional. No obstante, es clave destacar una limitación del sistema: no se permite trasladar remanentes de cuota de un año a otro, por lo que la planificación logística y comercial deberá ser precisa para maximizar el uso del cupo anual.
La representación uruguaya durante el proceso fue ejercida de manera coordinada por la Embajada de Uruguay en China, defendiendo los intereses nacionales, y por el Instituto Nacional de Carnes (INAC), que representó a toda la cadena cárnica con el apoyo de asesoría legal internacional especializada. Este alto nivel de involucramiento subraya la importancia cardinal que tiene el acceso al mercado chino para la economía y el sector ganadero del país.
Fuente original: www.inac.uy (publicado el 31 de diciembre de 2025)

