La temporada de faena ovina en las Islas Malvinas ya está en marcha, con la planta de FIMCO en Sand Bay procesando los primeros lotes de la nueva zafra. Según el informe presentado por el Gerente General Nigel Leach al Directorio de la empresa, se proyecta que al cierre de la campaña se hayan faenado aproximadamente 1.790 corderos, 34.330 ovejas y 5.550 capones, totalizando más de 41.000 cabezas. No obstante, esta cifra representa unas 440 cabezas menos de lo originalmente estimado, ajuste atribuido a variaciones en los porcentajes de nacimiento y en la calidad de la hacienda disponible.
Ritmo productivo y mercados de exportación
La zafra de exportación comenzó el pasado 3 de noviembre, y se espera un incremento significativo en el ritmo productivo a partir de enero de 2026, con la incorporación de más personal especializado. Se prevé que entre enero y abril la capacidad de faena aumente, procesando entre 700 y 750 cabezas diarias. En el plano comercial, el panorama es alentador: ya se han cubierto órdenes de compra por el 90% de la producción exportable anticipada, con destinos clave en Europa y el Reino Unido. Leach destacó que los valores acordados para estas ventas de carne ovina son «bastante mayores a los recibidos en la zafra anterior», lo que señala una mejora en los términos comerciales para el sector.
Uruguay como proveedor estratégico de carne bovina
Paralelamente al desarrollo de la producción ovina local, las Islas Malvinas han recurrido a las importaciones de carne bovina uruguaya como una medida interina para garantizar el abastecimiento del mercado interno. La respuesta de los consumidores ante la carne enfriada importada desde Uruguay ha sido positiva, según reportó Leach. Ante esta recepción, la empresa evalúa la posibilidad de ampliar los volúmenes importados. Esta dinámica subraya el rol de Uruguay como proveedor confiable de proteína animal de alta calidad para mercados específicos, consolidando una relación comercial que se mantiene activa.
Análisis e impacto para el sector ganadero uruguayo
El crecimiento de las importaciones malvinenses de carne bovina uruguaya representa una oportunidad concreta para los productores y frigoríficos exportadores del país. Este nicho de mercado, aunque de volumen acotado, valora la calidad y la confiabilidad del suministro uruguayo. Para el sector, esto refuerza la importancia de mantener los altos estándares sanitarios y de trazabilidad que son marca registrada de la ganadería nacional. Además, evidencia la capacidad de la industria cárnica uruguaya para responder con agilidad a demandas puntuales de mercados insulares, diversificando así sus destinos de exportación. La evaluación de una posible ampliación de estas partidas sugiere que esta vía comercial podría tener continuidad, ofreciendo un flujo de exportaciones estable y de valor agregado.
Fuente original: es.mercopress.com (publicado el 15 de diciembre de 2025)
Foto: Paul Carroll en Unsplash

