Un año excepcional para el sector cárnico
El ejercicio 2025 quedará registrado en los anales de la ganadería uruguaya como un período excepcional, donde una combinación virtuosa de factores climáticos favorables, una demanda internacional sólida y una gestión prudente de la oferta generaron un escenario óptimo para el sector. Por primera vez en la historia del país, el precio del novillo cerró el año superando la barrera de los US$ 5 por kilo, mientras el valor de exportación de la carne bovina se mantuvo por encima de los US$ 5.000 por tonelada. Esta firmeza se sustentó en una demanda constante que estimuló toda la cadena, desde el ganado gordo hasta el ternero.
La cuota china: un respaldo estratégico
Uno de los anuncios más relevantes del cierre de año fue la resolución del caso de salvaguarda por carne bovina por parte de China. A Uruguay se le asignó una cuota de 324.000 toneladas, un volumen que supera el flujo exportador actual hacia ese destino y que se acerca al récord histórico de 350.000 toneladas alcanzado en 2021 y 2022. Este régimen, vigente hasta el 31 de diciembre de 2028, proporciona certidumbre y un marco estable para la planificación de los próximos tres años, consolidando a China como un pilar fundamental del mercado exportador uruguayo.
Resultados concretos y perspectivas para 2026
El año culmina con una faena anual de 2,376 millones de cabezas, lo que representa un incremento del 6% respecto a 2024. En el plano comercial, las exportaciones de carne vacuna alcanzaron las 532.032 toneladas, con un valor promedio de US$ 5.028, marcando crecimientos del 8% en volumen y del 19% en precio interanual. China se mantuvo como principal destino (188.086 t), seguido muy de cerca por Estados Unidos, que mostró un salto del 18%, y la Unión Europea, con un crecimiento destacado del 45%.
Análisis e impacto para los productores
Para el productor ganadero, 2025 demostró los beneficios de un sistema más maduro y coordinado. La ausencia de picos de oferta, gracias a una salida gradual del ganado, y el rol dinamizador de los corrales y la exportación en pie, permitieron sostener precios rentables en todos los eslabones. El novillo cerró en torno a US$ 5/kg, la vaquillona superó US$ 4,90/kg, la vaca se ubicó cerca de US$ 4,70/kg y el ternero promedió US$ 3,21/kg. Esta firmeza genera un colchón financiero crucial frente al desafío climático que se vislumbra para el inicio de 2026 en la región sur-sureste, donde la falta de lluvias ya preocupa. Además, el tipo de cambio, con el dólar en el eje de los $39, agrega una variable de atención para la competitividad.
Un cierre con luces y sombras
En síntesis, 2025 cierra como un año óptimo en términos de demanda, actividad industrial y rentabilidad. La asignación de la cuota china y el desempeño en mercados premium como EE.UU. y la UE pintan un panorama internacional favorable. Sin embargo, la sequía incipiente en una zona clave y la evolución del dólar actúan como luces amarillas, recordando la necesidad de una gestión cautelosa y estratégica para sostener los logros en el nuevo año que comienza.
Fuente original: www.elobservador.com.uy (publicado el 4 de enero de 2026)

