El camino hacia los mercados premium
La exportación de carne uruguaya enfrenta un escenario de creciente complejidad técnica y burocrática, donde el cumplimiento estricto de protocolos sanitarios se ha convertido en la llave de acceso a los mercados más demandantes. Según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Uruguay exportó más de 450.000 toneladas de carne en 2024, con China como principal destino, seguido por Estados Unidos e Israel. Esta performance exportadora requiere una preparación meticulosa que comienza en los establecimientos rurales y culmina en los puertos de destino.
China: el gigante con estándares rigurosos
El mercado chino, que absorbe cerca del 60% de las exportaciones cárnicas uruguayas, establece requisitos específicos que incluyen la habilitación previa de frigoríficos por parte de sus autoridades sanitarias. ‘La trazabilidad es fundamental: cada documento sanitario debe presentarse en original y también de manera electrónica’, explica un especialista en comercio exterior. El sistema uruguayo de trazabilidad bovina, reconocido internacionalmente, se convierte así en una ventaja competitiva crucial para mantener el acceso a este mercado estratégico.
Impacto directo en los productores
Para los ganaderos uruguayos, estos requisitos se traducen en la necesidad de mantener registros detallados de sanidad animal, manejo de pasturas y uso de medicamentos. Las exigencias de mercados como la Unión Europea e Israel, particularmente en lo que respecta a carne kosher, implican protocolos adicionales de faena y certificación. La inversión en modernización de plantas y equipos se ha acelerado, con un crecimiento del 15% en importación de maquinaria para el sector frigorífico durante el último año.
Oportunidades y desafíos logísticos
La Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE) ha simplificado trámites, pero los especialistas advierten que la asesoría profesional sigue siendo indispensable. ‘Un error documental puede significar el rechazo de un contenedor completo, con pérdidas que superan los US$ 100.000’, señala un despachante de aduana con experiencia en el rubro. La tendencia indica que los compradores internacionales valoran especialmente la continuidad y seriedad en las entregas, factores que Uruguay ha logrado consolidar gracias a su estabilidad productiva.
Perspectivas para 2026
El sector anticipa un año positivo, con expectativas de crecimiento en mercados no tradicionales y el fortalecimiento de las relaciones comerciales existentes. La desregulación de ciertos trámites y la digitalización de procesos están agilizando las operaciones, aunque la capacitación constante del capital humano sigue siendo el pilar para mantener la competitividad internacional de la carne uruguaya.
Fuente original: www.infobae.com (publicado el 14 de noviembre de 2025)
Foto: Balian Roberts en Unsplash

